La toxicología es una ciencia que identifica, estudia y describe la dosis, la naturaleza, la incidencia, la severidad, la reversibilidad y, generalmente, los mecanismos de los efectos tóxicos que producen los venenos naturales o los fabricados por el hombre producen efectos nocivos en los organismos vivos. La toxicología también se ocupa del estudio y la asistencia de las intoxicaciones agudas producidas por el consumo de sustancias psicoactivas (drogas de abuso) y de los efectos del uso prolongado de las mismas.

Drogas de abuso : las sustancias psicoactivas eran usadas en la antigüedad dentro de los practicas sociales integradas a al medicina, la religión y lo ceromonial: el uso de sustancias puede ser caracterizado: como:

  • Ritual/cultural
  • Médico/terapeútico
  • Social/recreacional
  • Ocupacional/funcional

 

 

 

ANFETAMINA:

El término “anfetaminas” se refiere a un grupo de drogas entre los que se incluye la d-anfetamina, d-metanfetamina,d,l-anfetamina, metilendioxianfetamina (MDA) y metilendioximetanfetamina (MDMA). Las anfetaminas suprimen el apetito y provocan estimulación cardiovascular y del sistema nervioso central.  Estas drogas pueden tomarse por vía oral, intravenosa o por inhalación.

Las anfetaminas se absorben rápidamente en el tubo digestivo y posteriormente se desactivan por acción del hígado o se excretan en la orina sin sufrir alteraciones. La anfetamina se metaboliza dando lugar a ácidos desaminados y metabolitos hidroxilados. Aproximadamente el 70% de la dosis se excreta transcurridas 24 horas y de la cantidad excretada, cerca del 30% corresponde a la droga inalterada. La metanfetamina se metaboliza parcialmente produciendo anfetamina, su principal metabolito activo. Aproximadamente el 43% de la dosis se excreta en forma inalterada transcurridas 24 horas. La tasa de excreción y la ruta empleada dependen del pH urinario. Las condiciones ácidas aumentarán la cantidad y la tasa de excreción de la droga inalterada, mientras que las condiciones alcalinas retrasarán la excreción, incrementando la cantidad metabolizada.

COCAINA:

La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central y anestésico local de origen natural obtenido de las hojas de la planta Erythroxylon coca.  Como droga dura, se autoadministra de diversas formas. El clorhidrato de cocaína es hidrosoluble y se administra por vía intranasal o se inyecta por vía intravenosa. Por su parte, la base libre de la cocaína (crack) suele fumarse, dado que no es hidrosoluble y vaporiza a temperatura baja. La cocaína de tipo crack es extremadamente adictiva debido a la rápida aparición y desaparición de los efectos buscados.  La ingestión de cocaína junto con alcohol se ha identificado como una causa importante de ingresos en urgencias y como la causa del incremento de la morbimortalidad relacionada con esta droga. La cocaína se absorbe rápidamente desde las membranas mucosas y la sangre, en especial cuando se fuma. Los patrones de tasas de excreción varían entre las distintas personas y en función del modo de administración. La cocaína se metaboliza principalmente en el hígado, dando lugar a varios metabolitos farmacológicamente inactivos. La principal ruta de metabolismo consiste en la hidrólisis de los enlaces de tipo éster que conducen a la formación de los metabolitos primarios benzoilecgonina y éster metílico de la ecgonina. Puede detectarse benzoilecgonina en la orina 4 horas después de la administración. Aproximadamente el 85–90% de una dosis de cocaína se recupera en la orina pasadas 24 horas en forma de cocaína (1–9%), benzoilecgonina (35–54%) y éster metílico de ecgonina (32–49%). 1 2 5 El cocaetileno (etilbenzoilecgonina) se sintetiza en el hígado al coadministrarse alcohol y cocaína.

 

THC (MARIHUANA):

La marihuana es una mezcla de hojas, tallos y flores secas de la planta Cannabis sativa L que se cultiva en todo el mundo. A partir de esta planta se identificaron más de 60 monoterpernoides sustituidos que se conocen como cannabinoides. El principal componente psicoactivo de la marihuana y el hachís es el Δ9–tetrahidrocannabinol, que por lo general se designa Δ9–THC.

La forma típica de autoadministración de la marihuana es por vía digestiva o pulmonar. Puede provocar diversos efectos farmacológicos como sedación, euforia, alucinaciones, perturbación de la memoria y del aprendizaje y distorsión temporal.

Con el consumo crónico se han observado efectos reproductivos, cardiovasculares, pulmonares e inmunológicos, entre otros efectos fisiológicos.

El Δ9–THC se absorbe de manera rápida y efectiva por inhalación o en el aparato digestivo. Las concentraciones plasmáticas máximas ocurren dentro de los 10 minutos de la inhalación y aproximadamente 1 hora después de la ingestión.  El metabolismo se produce principalmente en el hígado con oxidación alílica, epoxidación, oxidación alifática, descarboxilación y conjugación. 6 Alrededor del 70% de la dosis de THC se excreta dentro de las 72 horas en orina (30%) y en heces (40%).  La concentración de cannabinoides detectada depende de la cantidad de Δ9–THC absorbida, la frecuencia del consumo, el tiempo de eliminación de los tejidos y el tiempo de obtención de la muestra con relación al consumo. El Δ9–THC es altamente liposoluble y se puede acumular en los tejidos grasos. Se acumula en los tejidos grasos de los consumidores crónicos más rápidamente de lo que se puede eliminar, lo que produce tiempos más prolongados de detección de metabolitos en orina en los consumidores crónicos que en los ocasionales.  Las pruebas para detectar metabolitos cannabinoides en muestras de orina de consumidores pasivos pueden dar positivo después de la exposición a altas concentraciones de humo de marihuana en áreas pequeñas sin ventilación.  La ingestión de productos que contienen semillas de cannabis y aceite de las mismas semillas producen también una detección positiva de metabolitos de cannabinoides en la orina.